Tanghetto
Tango para la aldea global
Diego S. Velázquez y Max Masri forman la mancuerna que es el corazón del proyecto Tanghetto. Con su primer disco, titulado “Emigrante”, lograron no sólo colocarse como uno de los grupos nucleares de la movida del tango electrónico, sino acuñar una nominación al Grammy Latino. Es un disco que aún espera difusión en Estados Unidos, aunque está disponible a través de sitios de internet. Su disco más reciente, “Hybrid Tango”, es un proyecto paralelo editado a finales de 2004 mientras preparan el segundo embate de su propuesta. Conversamos con el dúo, directamente desde Argentina.
¿Hay un movimiento de tango electrónico o es una casualidad que se estén dando este tipo de propuestas en diversas partes del mundo?
Diego S. Velázquez: Hay, sin duda alguna, un movimiento de tango electrónico que tiene su epicentro en Buenos Aires y que abarca las dos costas del Río de la Plata. Pero, es a la vez un sub-movimiento de un fenómeno mundial. Quizás la palabra “globalización” se usó hasta el hartazgo y se gastó, pero tiene que ver con eso. Tiene que ver con la conciencia que tomamos de nosotros mismos y del mundo que nos rodea y, por supuesto, de cierto lenguaje común: la cultura pop es como una especie de "esperanto". Este movimiento es simplemente la fusión del lenguaje "común" de la música electrónica con las particularidades de cada lugar. Sucedió también en Brasil, India, México, España, Arabia, etc. Me parece espontáneo, pero nada casual.
¿Qué diferencia a Tanghetto?
Max Masri: Tanghetto se diferencia fundamentalmente en que nosotros hacemos canciones. Hay una melodía, hay un mensaje musical y, además, en nuestros discos incluímos un mensaje escrito, una idea que subyace a la canción. No nos quedamos para nada en el concepto de "música ambiental", o "lounge".
La experiencia de escuchar tango, es un experiencia dramática y ritualista, que podríá tornarse fría con instrumentos electrónicos. ¿Cómo evitarlo?
Max: Volviendo sobre lo que te decía antes, creo que la clave está en las melodías, los climas, las canciones. Se intenta transmitir emociones, paisajes, situaciones, historias. Hay melancolía, esperanza, etcétera. Además, Tanghetto es 40% máquinas y 60% instrumentos acústicos, lo cual le da una calidez humana.
Describan su puesta en escena
Diego: En vivo, el grupo es un sexteto formado por el bandoneón, ese acordeón característico del tango que nació en Alemania pero que se hizo más argentino que otra cosa; piano, batería, violoncello, guitarra y sintetizadores. También tenemos un operador de video que proyecta imágenes, fotos y películas y, por ultimo, también trabajamos muchas veces con bailarines de tango que, al igual que nosotros, están creando algo nuevo, pero en el aspecto de la danza.
Hablen de sus inicios y el desarrollo del concepto
Max: Venimos cada uno de lugares diferentes, pero cada uno tiene una formación ecléctica. Yo estudié composición con el legendario compositor de tango Virgilio Expósito, pero tambien tengo una cultura de rock y música pop y electrónica en general. También soy ingeniero de sonido y me dedico bastante a toda la parte técnica. La idea de mezclar esas dos grandes herencias la tengo desde hace unos 8 o 9 años. Con Diego empezamos a trabajar juntos en 1998 y ya entonces compusimos música de tango electrónico. Ese proyecto lo retomamos con constancia en 2002, cuando decidimos ponerle un nombre y empezar a componer y grabar.
Diego: Yo tengo algo de formación clásica pero también vengo del rock, el jazz. ¡Algo que compartimos es nuestra afición al heavy metal en la adolescencia! Con respecto a la idea de fusionar estos estilos, de hecho tuve un grupo hace unos años donde mezclábamos pop con tango de estilo Piazzolla. Cuando nos conocimos, le mostré a Max algo de ese material y dijo "algo así es lo que quiero hacer".
Influencias fundamentales
Max: En el tango, Astor Piazzolla es una influencia enorme, por su música y por su filosofía fundamentalmente. El fue el pionero en destruir prejuicios. El ambiente del tango era y sigue siendo muy conservador. Fue un tipo con agallas. Otras influencias son los grandes referentes de la música electrónica mundial, desde Kraftwerk hasta Chemical Brothers. Tenemos una enorme colección de CDs.
Diego: Igual es muy dificil establecer todas las influencias. Probablemente, vienen de lugares completamente dispares. Seguro que no sólo del tango y la electrónica.
El corralito, la diáspora y la nostalgia... ¿cómo influyó la crisis en su trabajo?
Max: Influyó muchísimo. La crisis de 2001-2002 y que todavía de alguna manera continúa en el 2005, es uno de los eventos que nos hizo tomar conciencia de nosotros mismos. Primero, nos dimos cuenta de que había mucho material para inspirarnos y, segundo, disparó también una revalorización del tango. El disco "Emigrante" habla de cómo Argentina dejó de ser un país de inmigrantes y pasó a ser uno de emigrantes. Como dice el escritor uruguayo Eduardo Galeano, los jóvenes "desandan, hacia España, hacia Italia, hacia donde sea, el camino que sus abuelos hicieron al revés".
La primera grabación y sus frutos
Max: La primera grabación de Tanghetto fueron los demos de lo que terminó siendo el disco "Emigrante". Podría decirse que "Emigrante" pujaba por nacer desde un primer momento.
¿Tango para el ghetto global?
Diego: Es gracioso. Pero, justamente, “ghetto” es una palabra que significa segregación, aislamiento, y ahora que se van borrando de a poquito, para bien o para mal, las diferencias culturales, podríamos decir que cuando pensamos en el público, no pensamos en un ghetto, si no en que cualquiera puede apreciar nuestro arte, en cualquier país, de cualquier hemisferio.
La sorpresa de la nominación al Grammy
Max: Fue muy bueno. Si bien el disco ya daba muy buenas señales por su excelente repercusión en el público, por las ventas del CD y todo eso, fue una sensación de gratificación porque tus pares aprecian tu trabajo, tanto en lo musical como en lo técnico. Es como decir "estás haciendo las cosas bien".
Regresar al estudio. El compromiso...
Diego: Nosotros casi nunca abandonamos el estudio, salvo por otras obligaciones de la banda. Si no estamos grabando algún disco de Tanghetto, estamos produciendo otros proyectos o artistas. Siempre algo se está cocinando. Somos bastante prolíficos y disfrutamos hacerlo. Hace poquito salió el nuevo álbum "Hybrid Tango" y también un compilado que se llama "Tangophobia", donde además de temas de varios artistas electrónicos muy buenos, hay 5 temas inéditos de Tanghetto... ¡ideal para coleccionistas!
El nuevo disco, propuesta... novedades y reiteraciones...
Max: "Hybrid Tango" no es estrictamente un segundo álbum de Tanghetto, sino algo así como un "side project", pero tiene algunos puntos en común. El bandoneón, la electrónica, el tango nuevo, son las "reiteraciones", pero hay bastantes novedades. Creo que estamos algo más cerca de lo que se llama "world music", porque decidimos delirar e incorporar elementos diferentes, como flamenco, jazz, candombe, etcétera. Estamos muy contentos con el sonido logrado, que me parece que es bastante novedoso.
Donde y como fue la producción, participantes, etc.
Diego: La producción la hicimos en nuestro estudio, como siempre. Sólo había pasado un mes de la edición local de "Emigrante" cuando empezamos a trabajar en él. Se empezó en febrero y se editó en diciembre de 2004. Pero, esta vez contamos con bastante gente: Hugo Satorre y Daniel Ruggiero tocaron el bandoneón, Chao Xu, nuestro violoncellista de nacionalidad china que además de violoncello tocó un instrumento chino maravilloso llamado erhu. En vivo con Tanghetto, Chao toca también ese instrumento. Creo que el sonido logrado es algo totalmente nuevo. También tocaron Gabriel Clenar, nuestro pianista actual, Matías Novelle, el baterista y percusionista, y otros tantos amigos y compañeros músicos.
Las canciones fundamentales
Max: En "Emigrante", no dudo en elegir la primera y la última del CD, respectivamente "Inmigrante" y "Emigrante", que te dan una pauta de lo que el concepto del álbum significa. Además, ambas tienen mucha fuerza y son de las que más disfrutamos al tocar en vivo. "Hybrid Tango" tiene muchas canciones que nos gustan mucho, pero "Más de lo Mismo", que abre el fuego en el álbum, es una patada en la cabeza por su fuerza y "El Deseo" es la más alejada del tango, porque tiene más un sabor de Montevideo, de candombe uruguayo. Esos dos temas han sido incorporados en nuestro show recientemente.
El itinerario próximo
Diego: Estamos ya planificando el segundo disco "oficial" de Tanghetto y otros proyectos, tales como una gira que, ojalá, nos lleve también a California.
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